lunes, 5 de marzo de 2012

¿Cuáles son los productos de inversión más seguros?


Estamos viviendo una de las crisis económicas más duras de los últimos años, lo que ha provocado que las estrategias de inversión de los clientes de los bancos hayan ido cambiando. Parte de este cambio, proviene de la desconfianza del ahorrador hacia el sector financiero, pero a pesar de ello y con algo más de desconfianza, que en el pasado, los consumidores continúan buscando maneras de sacarle rentabilidad a sus ahorros. Pero, en la actualidad, el cliente va a medir, mucho más, los riesgos a los que se debe enfrentar, tras los duros episodios de pérdidas multimillonarias por parte de los ahorradores, que dejaron parte de su capital en participaciones preferentes. Pero, también, nos encontramos que la situación actual ha valido para que muchos ahorradores particulares puedes seleccionar productos mucho más seguros y buscar nuestras estrategias de inversión, que son algo menos rentables, pero son más seguras.
Algunos de los productos que no podemos dejar de mencionar, en una estrategia de inversión, de un ahorrador particular conservador son los que mencionamos a continuación:
-Deuda pública: la deuda española, hoy en día, está en una situación muy atractiva, si se tiene en cuenta la relación entre el riesgo y la rentabilidad que, en estos momentos, es bastante equilibrada. A pesar de ellos, muchas personas desconfían, a la hora de invertir su dinero, en esta clase de productos, ya que la posibilidad de perder sus ahorros es muy poco probable. Y, por otro lado, el Estado avala al 100% la cantidad que vayamos a invertir.
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Los bancos aumentaron más de un 22% sus comisiones por mantenimiento


La banca ha aumentado en más de un 22% las comisiones que le cobra a sus usuarios, por el mantenimiento de sus cuentas corrientes y de ahorro; además, ha elevado en un 18% las comisiones por el uso de las tarjetas de débito, respeto al 2011. En concreto, las comisiones por mantenimiento y administración de cuentas de ahorro aumentaron a 26,70 euros de media, ante los 21, 73 euros, del mismo mes, en el año 2010, lo que significa un aumento en un 22,27%. Las comisiones, en el caso de las cuentas corrientes, durante el mes de febrero, se han situado en 27, 34 euros, lo que significa un aumento de casi cinco euros -o sea, +22,3%-. A la hora de hablar sobre el dinero de plástico, por tener una tarjeta de débito, las comisiones aumentaron en 37, 93 euros, lo que significa un aumento de 3,54 euros, al año (+10,3%). Toda esta información proviene del Banco de España, que ha informado sobre cuales son los importes máximos, y que no son necesarios, a la hora de aplicar en cada operación, ya que en el mercado nos encontramos con ofertas a la clientela, con tarifas que están por debajo de lo máximo que se declara.
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Pasos a la hora de solicitar una hipoteca (II)


Seguimos con algunos requisitos, que siguen siendo obligatorios, a la hora de solicitar una hipoteca, en cualquier entidad bancaria:
-El último recibo del IBI del inmueble, que estamos buscando hipotecar.
-Una copia de la última escritura de transmisión de dicha finca.
-Un certificado, por parte de la comunidad de propietarios -en caso de que la hubiera-, en el que se deje constancia de que la vivienda no posee ningún tipo de deuda.
-Un seguro de hogar sobre la vivienda que vamos a hipotecar.
-Un seguro de vida que cubra al solicitante
Una vez hayamos solicitado el crédito, el banco o caja se va a encargar de realizar la tasación de la vivienda, para establecer cual es su valor real. Dicha tasación -cuyo coste va a tener que ser cubierto por el comprador- va a determinar el límite máximo del valor del préstamo. En ese momento, la entidad bancaria va a hacer entrega de la oferta vinculante, un documento donde encontraremos todas las condiciones económicas y las cláusulas de la escritura. Para terminar, la formalización es la firma de la escritura de la hipoteca, ante un notario, el comprador y la entidad financiera, que va a inscribir dicha vivienda en el Registro de la Propiedad. Este último paso es obligatorio para todos los inmuebles, que están bajo una hipoteca.
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Pasos a la hora de solicitar una hipoteca


Los datos están ahí: no es el mejor momento para solicitar una hipoteca a una entidad bancaria. Si, ese odioso y deseado préstamo que nos concede una entidad bancaria, para que podamos adquirir la vivienda de nuestros sueños. Pero, a la hora de pedir una hipoteca, hay una serie de requisitos que tendremos que tener en cuenta. Un préstamo hipotecario se puede contratar de dos tipos: a un interés fijo o a uno variable -o sea, que se va a revisar de manera periódica-, según sea la evolución del índice de referencia, que hayamos elegido -por ejemplo, el euríbor, aunque hay otros en el mercado-, al que la entidad va a añadir otro porcentaje, que se conoce por el nombre de diferencial.
Los requisitos más particulares, de cada entidad bancaria, se han visto endurecidos en los últimos meses, pero hay una documentación, como mínimo, que le debemos aportar al banco, para poder solicitar la hipotecas, como es:
-El DNI, NIF o la tarjeta de residencia de la persona que solicita la hipoteca.
-La declaración de la renta (IRPF) del último ejercicio.
-Las últimas tres nóminas que se han recibido (en caso de que los trabajadores por cuenta ajena).
-Los tres últimos pagos del IRPF trimestral (o sea, el Modelo 130) ( en el caso de que seamos trabajadores por cuenta propia).
-El alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE, Modelo 036) (en el caso de los autónomos).
-El contrato privado de compraventa de la vivienda.
-La nota simple del Registro de la Propiedad del inmueble, que debe estar actualizada.
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viernes, 2 de marzo de 2012

¿Ahorrar o invertir? (III)


Continuamos con algunas cosas que debes tener en cuenta, cuando haces el cálculo de tu capacidad de ahorro. Pues bien, continuamos con el conocimiento de tus ingresos y de tus gastos mensuales, algo que puede ser muy útil, para cualquier persona.
c. Si en el momento de restar todo nuestros gastos mensuales, a los ingresos que recibimos, el resultado es negativo, lo más aconsejable es que ahorremos; pero, también, debemos analizar bien cuales son nuestros gastos: podría sorprendernos la gran cantidad de gastos pequeños, del día a día, que no son necesarios. Debemos buscarlos y, si realmente no es necesario, debemos eliminarlos, por nuestro buen estado financiero.
d. Si en el momento de restar todos nuestros gastos mensuales a nuestros ingresos, el resultado es positivo, entonces, felicidades. Entonces, ya podremos comenzar a pensar que podemos crear un plan financiero al 100%.
Y, ¿en qué podemos ahorrar? Nos podemos encontrar que hay una serie de productos que están disponibles para ayudarnos a ahorrar, o sea, son los que se conocen como “productos o valores más seguros”. Entre estos productos nos encontramos con las Cuentas de Ahorro, las Cuentas Corrientes o los Certificados de Depósito. Recuerda que algunos de estos productos tienen una serie de ventajas ante hacienda y otras nos van a traer una serie de obligaciones. Las recomendaciones van a venir dependiendo de nuestras necesidades.
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¿Ahorrar o invertir? (II)


Seguimos tratando una manera práctica para poder calcular cuál es nuestra verdadera capacidad de ahorro, como saber cual es nuestra situación real.
b. Debes enumerar, en otra lista, con todas aquellas deudas que puedas tener, o sea, los pasivos (en su valor monetario, o sea, en euros).
c. Después, debes restar la suma total de tus pasivos de la suma total de tus activos y el resultado va a ser tus activos netos.
d. Si tus activos son menores que los pasivos, entonces, vas a tener un activo neto, que va a ser negativo, y si son mayores, el activo neto positivo. Lo más recomendable es que, en todo momento, tus activos netos sean positivos, pero no debes tirar la toalla, si generas ahorros vas a lograr que lo negativo acabe siendo positivo, tiempo al tiempo.

2. Debes conocer cuales son tus ingresos y tus gastos, mes a mes.
¿Cómo se hace este cálculo? Pues bien, una manera muy práctica de hacerlo es:
a. Debes sumar el total de tus ingresos, los que percibes. Pero, si tu eres la cabeza de familia, debes sumar el total de los ingresos que recibe la familia, por completo. O sea, lo que recibe cada uno de los miembros.
b. Entonces, debes enumerar el total de gastos, a los que tienes que enfrentarte, mes a mes: los gastos de mantenimiento de tu casa, la alimentación, el pago de los servicios, el pago de educación de tus hijos, los impuestos, el pago de transporte, el pago de préstamos, el pago de seguros... o sea, todos los gastos a los que debes enfrentarte, en tu día a día.
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¿Ahorrar o invertir?


Hay dos maneras de ganar dinero, en el mundo actual: trabajando a cambio de dinero o hacer que el dinero trabaje por nosotros. La primera es la que empleamos todos, a través de nuestras actividades diarias, si somos trabajadores de una empresa o si somos nosotros los empresarios; la segunda opción se puede hacer efectiva, si somos capaces de hacer que una parte del dinero, que nosotros recibimos pueda generar intereses (a través del ahorro o de la inversión), o compramos algo que pueda aumentar su valor, a lo largo del tiempo -o sea, comprando un buen inmueble-. En caso de que queramos ganar dinero, tenemos dos maneras: o ahorrando o invirtiendo.
Pues bien, ¿qué es el ahorro? El ahorro se puede definir como esa parte de dinero, esa proporción, que vamos a destinar para una serie de eventos, que van asociados a una serie de obligaciones o contingencias, que no nos esperábamos, que nos veremos obligados a cubrir en un período de tiempo bastante corto.
Eso sí, se recomienda saber cuál es nuestra capacidad real de ahorrar, para saber que tenemos delante. Por esa razón, se recomienda realizar un análisis, que es muy simple y fácil de llevar a cabo, para conocer como están nuestras finanzas.
1. Lo primero, debemos conocer nuestra situación financiera. ¿Cómo se hace esto? Pues podemos hacerlo de una manera muy práctica.
a. Vamos a enumeraren una lista, todo lo que tenemos en propiedad, o sea, nuestros activos ( con su valor monetario, en euros).
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