Mostrando entradas con la etiqueta ahorrar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ahorrar. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de marzo de 2012

¿Ahorrar o invertir? (III)


Continuamos con algunas cosas que debes tener en cuenta, cuando haces el cálculo de tu capacidad de ahorro. Pues bien, continuamos con el conocimiento de tus ingresos y de tus gastos mensuales, algo que puede ser muy útil, para cualquier persona.
c. Si en el momento de restar todo nuestros gastos mensuales, a los ingresos que recibimos, el resultado es negativo, lo más aconsejable es que ahorremos; pero, también, debemos analizar bien cuales son nuestros gastos: podría sorprendernos la gran cantidad de gastos pequeños, del día a día, que no son necesarios. Debemos buscarlos y, si realmente no es necesario, debemos eliminarlos, por nuestro buen estado financiero.
d. Si en el momento de restar todos nuestros gastos mensuales a nuestros ingresos, el resultado es positivo, entonces, felicidades. Entonces, ya podremos comenzar a pensar que podemos crear un plan financiero al 100%.
Y, ¿en qué podemos ahorrar? Nos podemos encontrar que hay una serie de productos que están disponibles para ayudarnos a ahorrar, o sea, son los que se conocen como “productos o valores más seguros”. Entre estos productos nos encontramos con las Cuentas de Ahorro, las Cuentas Corrientes o los Certificados de Depósito. Recuerda que algunos de estos productos tienen una serie de ventajas ante hacienda y otras nos van a traer una serie de obligaciones. Las recomendaciones van a venir dependiendo de nuestras necesidades.
Foto: fuente

¿Ahorrar o invertir? (II)


Seguimos tratando una manera práctica para poder calcular cuál es nuestra verdadera capacidad de ahorro, como saber cual es nuestra situación real.
b. Debes enumerar, en otra lista, con todas aquellas deudas que puedas tener, o sea, los pasivos (en su valor monetario, o sea, en euros).
c. Después, debes restar la suma total de tus pasivos de la suma total de tus activos y el resultado va a ser tus activos netos.
d. Si tus activos son menores que los pasivos, entonces, vas a tener un activo neto, que va a ser negativo, y si son mayores, el activo neto positivo. Lo más recomendable es que, en todo momento, tus activos netos sean positivos, pero no debes tirar la toalla, si generas ahorros vas a lograr que lo negativo acabe siendo positivo, tiempo al tiempo.

2. Debes conocer cuales son tus ingresos y tus gastos, mes a mes.
¿Cómo se hace este cálculo? Pues bien, una manera muy práctica de hacerlo es:
a. Debes sumar el total de tus ingresos, los que percibes. Pero, si tu eres la cabeza de familia, debes sumar el total de los ingresos que recibe la familia, por completo. O sea, lo que recibe cada uno de los miembros.
b. Entonces, debes enumerar el total de gastos, a los que tienes que enfrentarte, mes a mes: los gastos de mantenimiento de tu casa, la alimentación, el pago de los servicios, el pago de educación de tus hijos, los impuestos, el pago de transporte, el pago de préstamos, el pago de seguros... o sea, todos los gastos a los que debes enfrentarte, en tu día a día.
Foto: fuente

¿Ahorrar o invertir?


Hay dos maneras de ganar dinero, en el mundo actual: trabajando a cambio de dinero o hacer que el dinero trabaje por nosotros. La primera es la que empleamos todos, a través de nuestras actividades diarias, si somos trabajadores de una empresa o si somos nosotros los empresarios; la segunda opción se puede hacer efectiva, si somos capaces de hacer que una parte del dinero, que nosotros recibimos pueda generar intereses (a través del ahorro o de la inversión), o compramos algo que pueda aumentar su valor, a lo largo del tiempo -o sea, comprando un buen inmueble-. En caso de que queramos ganar dinero, tenemos dos maneras: o ahorrando o invirtiendo.
Pues bien, ¿qué es el ahorro? El ahorro se puede definir como esa parte de dinero, esa proporción, que vamos a destinar para una serie de eventos, que van asociados a una serie de obligaciones o contingencias, que no nos esperábamos, que nos veremos obligados a cubrir en un período de tiempo bastante corto.
Eso sí, se recomienda saber cuál es nuestra capacidad real de ahorrar, para saber que tenemos delante. Por esa razón, se recomienda realizar un análisis, que es muy simple y fácil de llevar a cabo, para conocer como están nuestras finanzas.
1. Lo primero, debemos conocer nuestra situación financiera. ¿Cómo se hace esto? Pues podemos hacerlo de una manera muy práctica.
a. Vamos a enumeraren una lista, todo lo que tenemos en propiedad, o sea, nuestros activos ( con su valor monetario, en euros).
Foto: fuente

martes, 28 de febrero de 2012

Cómo podemos ahorrar. (II)


Seguimos con algunas opciones que nos ofrecen los bancos, para que podamos ahorrar nuestro capital, nuestro dinero e, incluso, podamos sacarle algún tipo de beneficio a esa cantidad de dinero.
- Una cuenta vivienda. Es una variable de lo que se conoce como “cuenta de ahorro” y la función es la rehabilitación de nuestra vivienda habitual o poder comprar una nueva. Este tipo de cuentas poseen unos beneficios fiscales, que provocan que sean muy atractivas y su duración queda marcada por ley: un máximo de cuatro años.
- Depósitos a Plazos. O sea, estamos hablando de una imposición, que se fija a un determinado plazo. O sea, vamos a entregarle al banco una determinada cantidad de dinero, por un tiempo que hemos estipulado, en el momento en que firmemos el documento de contratación. A cambio de esta imposición, vamos a lograr una remuneración. Pero, tiene un inconveniente: no podremos disponer de nuestro dinero, hasta que termine el plazo que hemos contratado, aunque, debemos decir que algunas entidades si permiten la cancelación anticipada, eso sí, a cambio -en algunas ocasiones, no habrá este punto- de una cantidad de dinero, que es la comisión de cancelación.
Como vemos, nos encontramos con distintas posibilidades, para poder ahorrar nuestro dinero, para que esté seguro en un banco e, incluso, que nos pueda ofrecer una serie de beneficios, como pueden ser los intereses o beneficios fiscales.
Foto: fuente

Cómo podemos ahorrar


A la hora de ahorrar nuestro dinero, nuestro banco nos dará una serie de posibilidades, que debemos valorar según nuestro caso, en particular. Así, tenemos estas diversas maneras, que nos permitirán ahorrar y guardar nuestro capital, sin ningún tipo de problema.
-Una cuenta corriente: nos va a permitir disponer de esa cantidad de dinero, que tenemos depositada en la misma, en cualquier momento, y no suelen ofrecernos ningún tipo de remuneración o nos dan algún tipo de interés por ese dinero, aunque, debemos señalar que esto último va a depender de la entidad, en la que decidamos confiar. Este tipo de cuentas son las más usuales, las que más se suelen usar, pues nos van a permitir depositar nuestros recibos, ingresar los cheques que firmemos, disponer de tarjetas bancarias y, también, podremos domiciliar nuestra nómina -esto último hace que, en muchas ocasiones, este tipo de cuentas reciban el nombre de “Cuentas nómina”.
-Cuentas remuneradas o cuentas de ahorro: son productos específicos, para ayudar al cliente a que ahorre su dinero. Son muy parecidas a las anteriores, pero no tienen las mismas facilidades, para poder llevar a cabo nuestras operaciones más cotidianas, o sea, en la mayor parte de las ocasiones, no vamos a poder domiciliar nuestros recibos o no nos van a facilitar la posibilidad de disponer de una tarjeta de crédito.
Foto: fuente