martes, 15 de mayo de 2012

¿Se puede vivir sin tarjeta de débito o de crédito? (VII)



Seguimos con algunos puntos negativos, que pueden tener el uso de las tarjetas, en nuestro día a día:
-El impulso de realizar nuestra compra: es mucho más fácil, de lo que pensamos, perder el control del gasto mensual, si se usa, de una manera sistemática, dicha tarjeta. Por otro lado, distintos estudios han puesto de manifiesto que la compra compulsiva es mucho más común, entre las personas que compran con tarjeta, que, entre las personas, que compran en efectivo.
-El fraude: las tarjetas pueden estar expuestas a fraudes, si nos la roban, la extraviamos o se hace un duplicado de la misma. Aunque, en este punto, hay que indicar que existen seguros, que van a depender del tipo de contrato que hemos firmado o de la política de nuestra entidad emisora.
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¿Se puede vivir sin tarjeta de débito o de crédito? (VI)



Otra desventaja que ofrece el uso de las tarjetas, es el riesgo de endeudamiento. Una de las conclusiones más importantes del “Barómetro Anual de MasterCArd de las tarjetas de España 2011” es que, tanto la crisis económica, como por la crisis financiera, que estamos viviendo en nuestro país, se ha frenado el uso de la modalidad de pago aplazado -o sea, a crédito y con intereses- en las compras, que se realizan con tarjeta, que se ha reducido, durante el año 2011, en un 36%; y, ha caído al 14,1% del total, si se compara con el 22,1% del año 2010. El endeudamiento que están viviendo una buena parte de las economías familiares, así como el problema de la restricción del crédito, que viene impuesta por las entidades, explica toda esta situación. El dinero adicional del que vamos a poder disponer, como titulares de una tarjeta de crédito, se puede considerar como un préstamo, que viene realizado por parte de la entidad emisora. El riesgo con el que nos encontramos es no poder enfrentarnos o no poder controlar los gastos, que vienen por el uso de la tarjeta y no poder asumirlos, dentro del plazo, que hemos pactado, lo que va a provocar un endeudamiento y que tengamos que pagar unos altos intereses.
-El sobrecoste. Si decidimos hacer los pagos con la tarjeta, esto puede provocar que aumente el coste de los artículos, o de los servicios, ya sea a causa del interés, los cargos por financiamiento o la inclusión de comisiones,que son adicionales (los comercios tienen que asumir una comisión por dicha operación)
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¿Se puede vivir sin tarjeta de débito o de crédito? (V)



Entre las desventajas, o problemas, que tiene el uso de las tarjetas, tenemos:
-Sus costes: tanto en el tema de su mantenimiento, como de uso, durante los últimos años, nos encontramos que los costes de las tarjetas bancarias han aumentado, de una manera sorprendente -aunque, también, hay bancos que no nos cobrarán dinero, por tener una tarjeta-. Según los últimos datos ofrecidos por el Banco de España, del pasado mes de marzo, las entidades bancarias han decidido subir las comisiones por el empleo de tarjetas de débito y de crédito un 11,65% y un 8,98%, de manera respectiva, si se compara, con el mismo mes, pero del año 2011. La comisión media anual por tarjeta de débito, en marzo de este año, se situó en 20,02 euros, o sea, 2,09 euros más que en el mismo mes, pero del año pasado. Pero, para las tarjetas de crédito, la comisión media anual es de 37,48 euros, unos 3,09 euros más, que durante los doce meses anteriores. A todo esto, hay que añadir los costes por poder disponer de efectivo en los cajeros. Sacar dinero de un cajero, también, va a implicar una serie de costes, que son las comisiones. Su precio va a depender del tipo de contrato que hemos firmado, con al entidad emisora, si lo realizamos en cajeros que son de la misma red, o de una red diferente, en cuyo caso, la operación va a costar, una media, de 4,46 euros, según datos ofrecidos por el Banco de España.
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¿Se puede vivir sin tarjeta de débito o de crédito? (IV)



Otro punto que caracteriza a las tarjetas es su seguridad. Si tienes una tarjeta, vas a prescindir de tener que llevar una gran cantidad de dinero encima. Por esta razón, te evitas grandes problemas, como son la pérdida de dicho cantidad, sustracción o robo de la misma. Por otro lado, gracias a su fiabilidad, hay muy pocos errores administrativos o equivocaciones, que vienen venir por realizar una transacción en efectivo.
-Acceder al crédito. Esta ventaja la tienen las tarjetas de crédito, pero no las de débito. La tarjeta de crédito va a permitir, al titular, que pueda acceder a un saldo superior de lo que tiene, en su propia cuenta corriente, o sea, a través de un préstamo directo, lo que va a facilitarnos más flexibilidad. Por otro lado, este “plástico” bancario nos va a ofrecer una gran cobertura en el tema de los seguros (por ejemplo, asistencia médica, robos o en caso de pérdidas de equipaje, seguros de viaje y accidente) que van a depender de las ofertas, que nos ofrezcan nuestra entidad emisora y del contrato que exista entre esta y el cliente. Por esta razón, cuando decidimos aceptar una tarjeta, debemos leer la letra pequeña, para saber lo que nos está ofreciendo las entidades bancarias, además de la tarjeta.
Pero, las tarjetas, tanto de débito, como de crédito, también, tienen una serie de desventajas, que trataremos en otro artículo.
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¿Se puede vivir sin tarjeta de débito o de crédito? (III)



Pero, también, tenemos que tener en cuenta los medios de pago, a través de Internet, han ido evolucionando, en los últimos tiempos, y hay varias posibilidades para poder realizar compras en la red, sin tener necesidad de tener una tarjeta bancaria. Así, hay que destacar el sistema Paypal, Bill Me Later, Moneybookers.com o ClickandBuy, entre otros sistemas de pago, que van a ir asociados a la cuenta bancaria, de manera directa, y no a la tarjeta de crédito o de débito, o nuevos sistemas de pagos, empleando el móvil.
Pero, también, tenemos que tener en cuenta que el uso de tarjetas de crédito o de débito, tienen una serie de ventajas -no todo va a ser negativo-:
-Son muy cómodas y tendremos dinero disponible, todo el tiempo: podremos disponer del dinero de nuestra cuenta bancaria, en el mismo momento y en el lugar, que queramos, lo que significa un avance fundamental para el titular de la tarjeta, ya en un ahorro de tiempo y por que es muy cómodo. Sólo, hay que tener en cuenta que es necesaria la presencia física del cajero, lo más cerca que podamos. Por otro lado, comprar productos o servicios, empleando Internet como canal (como pueden ser los viajes, entradas, reservas...), que van a ser de una manera mucho más rápido, seguro y cómodo, a través del uso de una clase de “plástico” bancario.
Pero, esto no es lo único positivo que tienen las tarjetas de crédito o bancarias.
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¿Se puede vivir sin tarjeta de débito o de crédito? (II)



Si decidimos dejar de usar las tarjetas de crédito, ¿Cómo vamos a disponer de nuestro dinero? Pues bien, debemos tener una cuenta bancaria, y su libreta correspondiente, para poder realizar una serie de operaciones, sin tener que tener una tarjeta bancaria. El único requisito, que nos van a exigir es ir a la ventanilla, de cualquiera de las oficinas bancarias, en su horario comercial y, con nuestro DNI; para poder solicitar el dinero, que nos hace falta. Por otro lado, la libreta va a tener las mismas funciones, que una tarjeta, en los cajeros, que forman parte de la misma entidad, en las que tenemos cuenta. Si nos encontramos con la necesidad de hacer frente a un desembolso, sin tener dinero encima, en efectivo, en un momento determinado, si no tenemos tarjetas, va a ser un problema. En este caso, aunque llevemos la libreta encima, no vamos a poder realizar la compra.
-Pagar por Internet. Otra de las grandes desventajas de no apostar por el uso de la tarjeta, se va a ver a la hora de realizar compras, a través de Internet, ya que no vamos a poder disfrutar de la comodidad de este tipo de tarjetas. Por otro lado, tenemos la posibilidad de realizar el pago contra reembolso, por transferencia o domiciliación bancaria para unos determinados productos, una opción es poder pedir ayuda a amigos o a familiares, que si tengan una tarjeta y que sean ellos quienes hagan la compra, a cambio de, más tarde, poder entregarles el dinero, en efectivo.
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¿Se puede vivir sin tarjeta de débito o de crédito?



Hoy en día, aunque no nos lo creamos, es posible vivir sin tener tarjetas bancarias, si tenemos una cuenta en una entidad, así como una cuenta, de tipo Paypal, para poder realizar nuestras compras, a través de Internet. Pero, la comodidad, la seguridad y el acceso a dinero, de manera instantánea, hizo que las tarjetas se hayan extendido, de manera imparable, por nuestra sociedad. Pero, también, su uso ha provocado que aumenten los casos de endeudamiento y la dificultad de poder controlar los gastos en las economías familiares, un aumento exponencial de las comisiones, por mantener estas tarjetas de plástico, y el aumento del recelo hacia las entidades bancarias o financieras. Todo esto, en medio de la crisis financiera que estamos viviendo, ha provocado que muchas personas se pregunten si es posible, en los tiempos en los que vivimos, poder vivir sin tarjetas de crédito o de débito. Después de que se hayan cumplido 20 años, desde que se generalizó y se implantó, de manera definitiva, en España, ¿podríamos volver atrás y renunciar a todo lo positivo que se nos ofrecía, con ellas? Y, ¿qué ventajas o inconvenientes nos vamos a encontrar, si decidimos dar este paso? Pues bien, aquí vamos a tratar algunos de los argumentos, a favor y en contra del uso de las tarjetas, tanto si es de débito, como es de crédito.
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